Reseña Madrid – 18 mayo 2025

Uceda Leal reencuentra Madrid con una oreja de peso en la de La Quinta

*Imágenes: Alfredo Arévalo Plaza 1

La plaza de toros de Las Ventas vivió este sábado una nueva cita de la Feria de San Isidro, con lleno absoluto y toros de La Quinta como protagonistas. En la conmemoración del 120 aniversario de la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia, fue Uceda Leal quien logró el único trofeo de la tarde, gracias a una faena sobria y de gran torería. Emilio de Justo desaprovechó un lote propicio, y Daniel Luque chocó con la dureza de dos toros que pidieron más colocación que voluntad.

El ambiente volvía a ser de lujo en los alrededores de la Monumental: bares llenos, terrazas animadas y ese murmullo de expectación que solo Las Ventas en San Isidro puede generar. Una tarde más con el cartel de “No hay billetes” para una corrida especial por el 120 aniversario de la RUCTL. Sobre el ruedo, seis toros de La Quinta con el hierro de Santa Coloma y el acento de Buendía, que dejaron variedad, emoción y no pocas dificultades.

La oreja de la tarde la paseó Uceda Leal, en el cuarto, un toro con temple y entrega que permitió al veterano madrileño construir una faena de toreo puro, despacioso y ligado, sobre todo por el pitón derecho. Fue una labor medida, sin alharacas, con muletazos hondos y final torerísimo por bajo. La estocada, en buen sitio, confirmó la petición mayoritaria. Antes, en su primero, no tuvo opciones ante un toro áspero y sin celo.

Daniel Luque dejó momentos sueltos pero sin poder estructurar faena completa. Con su primero, deslucido y exigente, estuvo firme aunque algo descolocado por momentos; en el segundo de su lote, que no terminó de romper, tampoco logró conectar con fuerza. Se fue de vacío pero con la sensación de haber querido sin encontrar resquicio.

Emilio de Justo fue quien más opciones tuvo. Su primero, el tercero, ofreció nobleza y calidad, pero al extremeño le faltó compactar su labor. Con el sexto bis, sobrero de la misma ganadería, trató de exprimir las embestidas con voluntad pero sin redondear. En ambos toros, el fallo con los aceros le condenó a marcharse en silencio.

Fue, en definitiva, una tarde seria, de esas que resumen lo que Madrid exige: entrega, verdad y un concepto claro del toreo. Uceda Leal, con su madurez y oficio, supo leer mejor la tarde que sus compañeros.

Ficha Técnica

Galería Fotográfica

Imágenes: Alfredo Arévalo Plaza 1

Compra tus entradas para San Isidro 2025

Otros eventos taurinos

Leave a comment