

*Imágenes: Alfredo Arévalo Plaza 1
El salmantino firmó lo más destacado en la apertura de temporada en Las Ventas, marcada por la exigencia de los toros de Cuadri y el silencio general en los tendidos.
La temporada taurina madrileña echó a andar este domingo en la plaza de Las Ventas con una notable entrada que superó los catorce mil espectadores. El ambiente de expectación fue alto desde el paseíllo, aunque el desarrollo del festejo quedó condicionado por el desigual comportamiento del encierro de Cuadri, que no respondió a las expectativas generadas.
Dentro de un conjunto áspero y de pocas opciones, Damián Castaño logró firmar los pasajes más estimables de la tarde. El salmantino encontró en el segundo de la función un oponente con mayores posibilidades, al que logró someter en una faena de entrega y sinceridad. Sin concesiones, construyó una labor de emoción contenida, conectando con los tendidos gracias a muletazos templados y de firme trazo por ambos pitones. La espada, sin embargo, le privó de redondear su actuación, quedando su esfuerzo recompensado con una ovación. El quinto, mucho más complicado, frustró cualquier intento de lucimiento.
Pepe Moral, por su parte, protagonizó uno de los momentos más intensos del festejo al recibir al primer toro a portagayola. La apuesta tuvo tintes dramáticos tras ser violentamente arrollado, aunque el sevillano logró recomponerse para completar una actuación de mérito frente a un adversario incómodo. Pese a su determinación, el balance artístico quedó diluido por la falta de transmisión del conjunto.
Gómez del Pilar tampoco encontró facilidades en su lote. Su disposición fue constante, pero la falta de entrega de los toros condicionó cualquier intento de construcción artística. La tarde avanzó entre intentos y dificultades, reflejando el carácter exigente de una corrida que puso a prueba la capacidad de los tres diestros.
Así, la inauguración del curso venteño dejó como principal conclusión el valor y la voluntad de los actuantes, especialmente de un Castaño que, pese al escaso premio tangible, logró encender la emoción en los momentos más intensos del festejo.
Domingo, 22 de marzo de 2026. Inauguración de la temporada. Entrada: 14.506 espectadores.
Toros de Cuadri, bien presentados y de juego exigente.
De rosa y oro: ovación tras aviso y silencio.
De caña y oro: silencio tras dos avisos y silencio.
De gris perla y oro: silencio y silencio.
Imágenes: Alfredo Arévalo Plaza 1




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