Toreros Ferrera y Román

Reseña Madrid – 11 octubre 2026

Ferrera y Román doble Puerta Grande en Las Ventas

*Imágenes: Alfredo Arévalo Plaza 1

Antonio Ferrera y Román firman una tarde de entrega y emoción en Madrid, cortan dos orejas cada uno a los toros de Adolfo Martín y comparten una nueva salida a hombros.

La Feria de Otoño vivió este domingo, 11 de octubre, una de sus tardes más intensas con el mano a mano entre Antonio Ferrera y Román. Los dos matadores salieron a hombros por la Puerta Grande de Las Ventas después de cortar dos orejas cada uno a los toros de Adolfo Martín. Una tarde de compromiso, emoción y personalidad que volvió a colgar el cartel de «No hay billetes» en la plaza madrileña.

El encierro de Adolfo Martín, compuesto por toros cinqueños y de hechuras variadas, planteó exigencias diferentes a los dos espadas. Entre sus integrantes destacaron varios ejemplares por sus posibilidades de lucimiento, especialmente el sexto, cuya calidad permitió a Román completar una faena de gran calado.

Ferrera impone su personalidad y encuentra premio 

Antonio Ferrera volvió a demostrar en Madrid que su concepto del toreo no entiende de caminos convencionales. El extremeño se mostró dispuesto desde el saludo capotero, con un repertorio variado que dio personalidad a su actuación durante toda la tarde.

Frente al tercero, tuvo que construir la faena a partir de la entrega progresiva del animal. Ferrera supo esperar y aprovechar sus posibilidades, especialmente por el pitón izquierdo, donde consiguió prolongar las embestidas y dibujar muletazos largos, templados y de notable expresión.

La faena ganó intensidad a medida que avanzaba. El torero encontró el ritmo adecuado para sacar partido de un ejemplar que terminó ofreciendo mejores opciones de las que había mostrado inicialmente. Su particular manera de afrontar la suerte suprema, citando desde la distancia, precedió a una estocada que le permitió pasear la primera oreja de su tarde.

El quinto, un toro encastado y de comportamiento exigente, elevó todavía más el nivel de su actuación. Ferrera tuvo que imponerse a una embestida que no facilitaba las cosas, pero consiguió someter al animal y enlazar los muletazos con una aparente naturalidad que escondía la dificultad de la labor.

La faena fue creciendo en intensidad y encontró respuesta en los tendidos. Hubo firmeza, capacidad de mando y una conexión cada vez mayor con el público. Esta vez, el toro acudió desde lejos a la suerte suprema y el extremeño resolvió con una estocada certera. La petición de trofeo fue contundente y Ferrera sumó su segunda oreja, asegurándose así la salida a hombros.

Román se juega la vida y conquista al público madrileño

Román afrontó el cuarto de la tarde con la determinación que caracteriza su tauromaquia. El toro no concedió facilidades y obligó al valenciano a exponer desde los primeros compases de la faena.

En uno de los primeros pasajes con la muleta, el animal lo prendió y lo levantó de manera aparatosa. El percance no tuvo consecuencias aparentes, pero dejó patente el riesgo de una labor en la que el torero decidió no dar un paso atrás.

Lejos de perder la confianza, Román regresó a la cara del toro y continuó construyendo una faena de exposición y sinceridad. Su actitud terminó por meterse al público en el bolsillo, que valoró especialmente la firmeza con la que se mantuvo ante un ejemplar que exigía colocación y valor en cada encuentro.

Una estocada prácticamente entera y efectiva puso fin a la faena. Madrid reconoció su esfuerzo con una oreja, premio a una actuación en la que el compromiso tuvo tanto peso como el resultado artístico.

El sexto ofreció un escenario diferente. El toro de Adolfo Martín mostró una embestida humillada, con recorrido y transmisión, cualidades que Román supo aprovechar para desplegar su mejor versión.

El valenciano encontró la distancia y el ritmo necesarios para enlazar series por ambos pitones. La muleta viajó baja y el toreo ganó en profundidad a medida que avanzaba la faena, con momentos de ligazón y dominio que permitieron al público disfrutar de una actuación de creciente intensidad.

La estocada final rubricó una faena que encontró un reconocimiento unánime en los tendidos. La concesión de la segunda oreja confirmó la Puerta Grande para Román, que pudo compartir con Ferrera el triunfo de una tarde especialmente significativa para ambos.

Las Ventas vuelve a rendirse a dos toreros de personalidad 

La doble salida a hombros tuvo un significado especial para los dos protagonistas, que consiguieron su segunda Puerta Grande de la temporada en Madrid. Ferrera y Román encontraron caminos distintos para alcanzar el mismo objetivo: el extremeño, desde su concepto personal y su capacidad para someter las embestidas; el valenciano, a través de la entrega, el valor y el ajuste ante las dificultades.

La afición respondió llenando por completo el coso venteño y volvió a reconocer el mérito de dos actuaciones construidas desde la exigencia de los toros de Adolfo Martín.

En el apartado de banderillas destacaron Iván García y Otero, que completaron una tarde en la que el protagonismo recayó en los dos matadores.

La sexta cita de la Feria de Otoño dejó así una imagen de especial fuerza: Ferrera y Román, juntos a hombros por la Puerta Grande de Las Ventas, después de un mano a mano en el que la emoción y la entrega encontraron recompensa.

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Imágenes: Alfredo Arévalo Plaza 1

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