

*Imágenes: Alfredo Arévalo Plaza 1
Damián Castaño roza el triunfo en Las Ventas, donde da una vuelta al ruedo y saluda una ovación ante los toros de Partido de Resina y Veiga Teixeira.
La Plaza de toros de Madrid, vivió este domingo el segundo desafío ganadero de la temporada con un denominador común: la desigual condición de los toros y la entrega de los tres matadores. Entre ellos destacó Damián Castaño, que terminó dando una vuelta al ruedo tras una fuerte petición de oreja y saludando una ovación al finalizar su segunda actuación.
El salmantino se encontró con un lote de contrastes. El segundo, un sobrero de Veiga Teixeira, planteó dificultades durante los primeros tercios, pero descubrió posteriormente posibilidades en la muleta. El quinto, perteneciente a Partido de Resina, mostró mejores condiciones y permitió a Castaño protagonizar los pasajes más destacados de la tarde.
La actuación del torero tuvo además un marcado componente de entrega. Frente al sobrero que hizo segundo, Castaño buscó desde el inicio dar continuidad a la faena, especialmente con la mano derecha. Hubo ligazón y mando en varios momentos, aunque fue por el pitón izquierdo donde aparecieron los muletazos de mayor profundidad.
Al natural, el torero salmantino apostó por una tauromaquia más pausada y profunda. Los pases llegaron de uno en uno, cruzándose y llevando las embestidas hasta el final. La faena fue creciendo en intensidad hasta desembocar en una petición de trofeo que el palco finalmente no atendió.
La vuelta al ruedo reconoció así una actuación marcada por la firmeza y la capacidad de aprovechar las opciones que ofreció el animal.
El quinto de Partido de Resina fue uno de los toros que más interés despertó durante la tarde. Se empleó con alegría en el caballo y protagonizó un tercio de varas de especial intensidad, tomando hasta tres puyazos.
Con la muleta, el animal mostró una embestida de calidad, aunque sin la fuerza suficiente para mantener una faena de mayor continuidad. Damián Castaño volvió a apostar por la exigencia y tuvo que construir prácticamente cada muletazo de manera individual.
La izquierda volvió a ser el terreno donde aparecieron algunos de los momentos de mayor pureza. El torero consiguió extraer muletazos de calado en una faena que conectó con los tendidos.
Sin embargo, la espada terminó condicionando el resultado. El acierto con el acero habría podido modificar el balance final de una actuación que terminó siendo reconocida con una ovación.
La tarde también estuvo marcada por la confirmación de alternativa de Fermín Rivera. El mexicano se encontró en su primer turno con un toro noble, aunque con poco fondo, ante el que trató de mantener una faena que no terminó de alcanzar la transmisión necesaria.
La espada prolongó la actuación y Rivera escuchó silencio tras aviso.
En su segundo turno, un sobrero de San Martín tampoco permitió al torero desarrollar su propuesta. El animal mostró poca fuerza y escaso recorrido, por lo que Rivera decidió abreviar. El resultado fue nuevamente el silencio.
Gómez del Pilar tampoco encontró un lote propicio para redondear su tarde en Madrid.
El tercero tuvo calidad por el pitón izquierdo, aunque su falta de celo dificultó la continuidad de la faena. El torero dejó algunos pasajes interesantes, pero sin conseguir que la actuación tomase vuelo. Escuchó silencio tras aviso.
El sexto, de Veiga Teixeira, presentó todavía menos opciones. Su escaso recorrido obligó a Gómez del Pilar a insistir sin encontrar la continuidad deseada. Los problemas con la espada y el descabello hicieron que la labor se alargase y terminó escuchando silencio tras dos avisos.
La corrida reunió ejemplares de Partido de Resina y Veiga Teixeira, además de los sobreros de Paloma Sánchez Rico y San Martín.
Los toros estuvieron bien presentados, con seriedad y diferencias de tipo, pero ofrecieron un comportamiento desigual. El quinto de Partido de Resina destacó por sus posibilidades en la muleta después de haber protagonizado un interesante tercio de varas.
También tuvo cualidades el tercero, especialmente por el lado izquierdo, aunque su falta de celo limitó sus posibilidades. El sobrero que hizo segundo mostró poder y condición mansa.
Un total de 7.582 espectadores acudieron a Las Ventas en una tarde en la que se guardó además un minuto de silencio en memoria de Luis Álvarez.
En el balance de la tarde, el nombre propio fue el de Damián Castaño, que volvió a demostrar en Madrid capacidad para crecer ante las dificultades y encontró recompensa en forma de una vuelta al ruedo y una ovación.
Desafío ganadero. 7.582 espectadores.
Se guardó un minuto de silencio en memoria de Luis Álvarez.
Toros de Partido de Resina (1º, 3º y 5º), Veiga Teixeira (2º bis), Paloma Sánchez Rico (4º bis) y San Martín (4º tris). Toros bien presentados, serios, de distinto tipo y juego desigual. Destacó el quinto de Partido de Resina, que tomó tres varas y ofreció posibilidades en la muleta. El tercero tuvo calidad por el pitón izquierdo, aunque con poco celo. El sobrero que hizo segundo fue manso y poderoso.
Vuelta al ruedo y ovación..
Silencio tras aviso y silencio.
Silencio tras aviso y silencio tras dos avisos.
Imágenes: Alfredo Arévalo Plaza 1
Especialistas en comunicación, información y promoción de la tauromaquia.




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