

*Imágenes: Alfredo Arévalo Plaza 1
El extremeño cortó la única oreja de la tarde en San Isidro, mientras Ismael Martín y Samuel Navalón dejaron momentos de interés y compromiso ante un encierro de escasa duración.
La Feria de San Isidro sumó este miércoles una nueva cita marcada por la disposición de los tres actuantes y por las limitaciones de un encierro que exigió esfuerzo constante para mantener el interés. Ante toros de comportamiento desigual de Montalvo, junto a dos sobreros de Casa de los Toreros y Fermín Bohórquez, José Garrido fue quien logró el balance más destacado al pasear la única oreja de la tarde en la Plaza de Toros de Las Ventas.
El diestro extremeño mostró desde el inicio una actitud decidida y una gran inspiración con el capote. Sus recibos y quites tuvieron empaque, rematados con medias de gran sabor que despertaron el interés de los tendidos. La actuación encontró su momento culminante frente al primero bis, un ejemplar de Casa de los Toreros que ofreció mayor calidad en sus embestidas, especialmente por el pitón izquierdo.
Garrido aprovechó las virtudes del animal para construir una labor basada en el temple y la expresión. Los mejores pasajes llegaron al natural, donde consiguió ligar tandas de gran limpieza y profundidad, llevando la embestida con suavidad y buen trazo. También por el derecho dejó muletazos de notable factura, componiendo una faena sólida y madura.
La espada cayó con efectividad y la petición de trofeo terminó siendo atendida por la presidencia, permitiendo al torero extremeño dar una vuelta al ruedo con una oreja de peso. En el cuarto de la tarde volvió a dejar muestras de su buen concepto. Comenzó la faena de rodillas, conectando rápidamente con el público, aunque el toro perdió empuje y la obra fue perdiendo intensidad hasta quedar en una ovación.
Si hubo un nombre asociado al esfuerzo durante toda la tarde fue el de Ismael Martín. El salmantino volvió a demostrar su personalidad y ambición, apostando fuerte desde el primer momento. En su primer turno se encontró con un toro de reducidas opciones, al que intentó sacar todo el partido posible a base de firmeza y actitud, siendo reconocido con una ovación.
Su actuación más destacada llegó en el quinto, sustituido por un sobrero de Fermín Bohórquez tras la devolución del titular. Antes incluso de comenzar la faena de muleta, Martín dejó patente su determinación al recibir al animal en la puerta de toriles. La tarde había estado marcada también por un aparatoso volteo sufrido durante el tercio de capa ante el toro inicialmente previsto, afortunadamente sin consecuencias.
El torero brilló además en banderillas, especialmente en un espectacular par ejecutado de poder a poder que levantó al público de sus asientos. Con la muleta inició la faena de rodillas y mantuvo una línea de máxima entrega durante toda la labor. Consiguió series estimables por ambos pitones, ligando momentos de emoción y conectando con los tendidos. Las ajustadas bernardinas finales pusieron el broche a una actuación de gran mérito que fue recompensada con una vuelta al ruedo tras la estocada.
Samuel Navalón también encontró argumentos para reivindicarse en una tarde compleja. El valenciano se mostró firme y dispuesto durante toda su comparecencia, sin volver nunca la cara ante las dificultades planteadas por sus adversarios.
Con el tercero apenas pudo alcanzar cotas mayores debido a la falta de transmisión del toro, circunstancia que condicionó el desarrollo de la faena. Sin embargo, en el sexto consiguió los momentos más destacados de su actuación.
Ante ese último ejemplar, Navalón construyó una labor creciente, asentada y de notable valor. A medida que avanzó la faena fue encontrando mayor acople, logrando muletazos de profundidad y buen gusto que llegaron con claridad al público madrileño. El uso de la espada le privó de mayores reconocimientos, aunque recibió una cerrada ovación que premió su actitud y concepto.
La vigésimo tercera cita de San Isidro volvió a evidenciar la exigencia de Las Ventas. La corrida ofreció pocas facilidades y obligó a los tres actuantes a poner prácticamente toda la emoción del espectáculo. En ese contexto, Garrido encontró el premio tangible de la oreja gracias a una actuación de madurez y oficio, mientras Ismael Martín y Samuel Navalón dejaron argumentos suficientes para reforzar sus credenciales ante la afición madrileña.
Miércoles, 3 de junio de 2026 23º festejo de la Feria de San Isidro Asistencia: 16.811 espectadores.
Montalvo, con los sobreros de Casa de los Toreros (1º bis) y Fermín Bohórquez (5º bis). Corrida de juego desigual, con escasa duración en líneas generales y pocas opciones para el lucimiento.
Arena y oro: Oreja y ovación tras aviso.
Rojo y oro: Ovación tras aviso y vuelta al ruedo tras aviso.
Blanco y oro: Ovación tras aviso y ovación tras dos avisos
Imágenes: Alfredo Arévalo Plaza 1




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